Voluptates repudiandae sint et molestiae

Plegables, de palillería, caída vertical, brazos invisibles o fijos... Existe una variedad de toldos cuyas formas y materiales se adaptan a cualquier estilo arquitectónico de hogares o establecimientos. Las ventajas de este tipo de productos son increíbles: protegen muebles de madera o metal, reducen el consumo de energía, reduce emisiones de gas invernadero protegiendo al medio ambiente e incrementan el valor de un bien inmueble. Por ello, en este post te contamos todo lo que debes saber antes de adquirir uno.

Toma en cuenta el área y sus dimensiones.

El tipo de toldo que instales dependerá del uso, pero también del espacio donde lo vayas a instalar. Si será en ventanas pequeñas, conviene un toldo de capota o caída vertical; si es en algún balcón aquellos de palillería o plegables son ideales, o un toldo fijo si lo quieres para cubrir una gran terraza. Asegúrate de tomar bien tus medidas y la posición en la que la luz del sol llega a esa área en el transcurso del día para cerciorarte de que es la idónea para instalarlo. En Decorama te asesoramos a escoger el mejor toldo para tu hogar o empresa.



Toldo en la fachada: do or don’t?

Antes de instalar un toldo, considera que este afectará la fachada de la casa, edificio o negocio. Además de las medidas, piensa en el modelo y color que favorezca el diseño de tu casa o el concepto de tu empresa.

El color sí importa.

No es simplemente por fines estéticos. Está comprobado que los colores obscuros absorben más luz y retienen más calor que los claros. Sin embargo, existen telas en el mercado que, sin importar el color, la calidad de la tela garantiza frescura y durabilidad.

¡Tapa el sol con un sólo dedo!

Instalar toldos con sistemas de motorización te brinda una comodidad increíble, pues en tan solo unos segundos puedes cubrirte de los rayos solares. En algunas ocasiones, los toldos que te dan la opción de motorizarse, te brindan la oportunidad de personalizar la altura y tensión de la tela.

Dale el mantenimiento necesario.

Las condiciones meteorológicas pueden afectar tu toldo. En caso de lluvias, vientos fuertes o nieve, cierralo para evitar daños en la tela o estructura. Si está mojado, procura secarlo antes de guardarlo, preferible que sea a la interperie con los rayos solares para evitar formación de moho. Tampoco utilices químicos para limpiarlo, preferible emplear cepillos de cerdas blanda o un trapo con jabón neutro. O si lo prefieres contacta a un especialista en estas labores.

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